Algo para lo que no te prepara ninguna escuela, es para soportar la estupidez. ¿cómo esquivar a lo ordinario?
El día de mañana serás un empleado y trabajaras con todo tipo de gente de todo tipo de edades, gente con la edad de tus padres, gente con la edad de tu hermano(a) menor. Eso debería decirte un maestro.
Que aquel imbécil que le hacían por triplicado sacacacas en la primaria, el otro pepino que lloraba cuando lo zapeabas en la secundaria y aquel pendejo que conducía en los noventa, su R/T rojo descapotable escuchando a Michael Bolton, todos y cada uno de ellos un día se encuentran en una misma sala de juntas que tu, no importa el tipo de trabajo que elijas, de cualquier modo acabaras con ellos alrededor, te lo aseguro.
Qué padre sería ser un empleadillo en un cubículo junto a tus amigos de siempre y las chavas buenotas que siempre les dedicabas tus ejercicios en la regadera a los 16. Pero no es así. Acabas junto a los pendejos de los que siempre intentaste huir. Yo mismo tengo una tarjeta de presentación que dice “Director Creativo Grouper” whatever it means pero por muy cool que pienses en mi trabajo y aunque te imagines que vivo como rockstar, consumo drogas de diseño y me tiro a 20 modelos a la vez, aún cuanto más me halague que pienses en mi profesión de sea manera. Es falso. Un día estás rodeado de todos ellos a quienes bullieaste por ser considerados inferiores en la cadena alimenticia, aunque el mundo ha dado un giro y son ellos ahora los que equilibran la balanza, uno de ellos incluso puede ser tu jefe, o dedicarse profesionalmente en darte patadas virtuales en el culo.
Que no duelen pero como cagan.
Díganle a los más jóvenes lo que les espera en el futuro, trasmitamos nuestro aprendizaje a las generaciones nuevas, pero nuestro verdadero aprendizaje, no nuestros putos libros de la SEP o el Baldor.
Deben hacerlos entender a su tierna edad que el mundo es injusto y que por más que se esmeren en vivir out the box, si no se convierten en el nuevo Tony Hawk, entonces un día estarán rodeados de ellos cuando quieran tener un cuarto de chuletas de cerdo en el refrigerador y una cuenta de “nómina” que cada quince días, te haga sentir superior al wey del micro que tomas en la mañana.
Si eres un lector de secundaria, afianza los lazos amistosos con esos tipos que tienen más dinero que tu y cosecha su amistad aunque te pese.
Si es usted un lector de preparatoria, más vale que vea a los más nerd y ñoños como gente no tan despreciable ya que uno de ellos será su jefe o ejecutivo con el que comerá entre semana e intercambiará chistes misóginos.
Si eres un “adulto contemporáneo” osea un ruco no tan ruco como yo, pues más te vale que apechugues, ya que vivirás con eso toda tu vida laboral.
Y ya sea por educación, lástima, pena agena o lo que sea, siempre acabarás riéndote de chistes de proctólogos, argentinos o españoles en alguna parrilla uruguaya donde la cerveza y la carne cuestan el doble.
El mundo es injusto.